viernes, 22 de marzo de 2013


EXAMEN DE GENITALES MASCULINO

Los órganos genitales masculinos están formados por el pene, los testículos, el escroto, la próstata y las vesículas seminales.

El pene está formado por dos cuerpos cavernosos, que forman el dorso y los lados, y el cuerpo esponjoso, que contiene la uretra. El cuerpo esponjoso se ensancha en el extremo distal para formar el glande y unos 2 mm por debajo de su punta se encuentra el orificio uretral. 

El prepucio cubre normalmente el glande, salvo cuando el paciente ha sido circuncidado. Entre ambos se produce un material sebáceo, de aspecto blanquecino y maloliente, llamado esmegma.

El escroto está dividido en la mitad por un tabique que conforma dos bolsas que contienen los testículos con sus correspondientes epidídimos. Por encima de los testículos se identifican los cordones espermáticos que están formados por los conductos deferentes, los vasos sanguíneos arteriales y venosos (plexos pampiniformes) y fibras del músculo cremasteriano.

Los testículos son glándulas ovoideas que miden unos 4 cm de eje mayor. En su parte superior y posterolateral, por lo menos en el 90% de los hombres, se ubica el epidídimo que cumple una función de depósito y sitio de tránsito y maduración de los espermios. El conducto deferente nace en la cola del epidídimo, asciende por el cordón espermático, atraviesa el conducto inguinal y se une con las vesículas seminales para formar el conducto eyaculador que llega a la uretra a nivel de la próstata. El semen está formado por los espermios más las secreciones de los conductos deferentes, las vesículas seminales y la próstata. 

La próstata es una glándula como una castaña que rodea la uretra y el cuello de la vejiga y está formada por dos lóbulos laterales y un lóbulo medio. Mediante el tacto rectal es posible palpar los dos lóbulos laterales separados por un surco en la mitad. 

El drenaje linfático del pene y del escroto se efectúa hacia los ganglios inguinales, y el de los testículos, hacia los ganglios intraabdominales.


Por lo general, los hombres tienen menos prejuicios que las mujeres acerca de las cuestiones relacionadas con el sexo y, habitualmente, no se sienten tan despersonalizados o degradados por esta faceta del examen. Las mujeres examinadoras pueden sentir cierta incomodidad y tensión por el examen de los genitales masculinos y pueden trasladar sus sentimientos de “situación embarazosa” al examinado. Trabajar sobre sus propios sentimientos y discutirlos con sus compañeros, médicos del equipo y profesores, puede ayudar a crear confianza y autoseguridad en la realización de esta parte del examen.

Algunos hombres pueden experimentar una erección durante el examen, que puede ser una situación embarazosa. Si esto ocurriera, el examen debe continuar y debe asegurársele al sujeto que esto es una respuesta fisiológica normal a la palpación genital.



 Inspeccion

a) Pídale a la persona que muestre sus genitales levantándose la bata de examen e inspeccione la forma y el tamaño del pene.

b) Inspeccione el pene y observe la integridad de la piel del glande, el prepucio y el cuerpo. Si el hombre no tiene circuncisión, pídale que eche el prepucio hacia atrás, para poder inspeccionar el área subyacente.

El tamaño y la forma del pene varían considerablemente entre los hombres adultos, pero no es habitualmente objeto de interés clínico. Existe una variación mucho menor del tamaño, cuando el pene está erecto. El glande varía en tamaño y forma y puede aparecer redondeado, ancho, y aun puntiagudo.

Ayude al sujeto a entender las variaciones normales, si este expresa que le interesa. En un niño o adulto no circuncidado que no limpia el área cuidadosamente, puede encontrarse esmegma, que es una secreción normal que puede acumularse en el pene, especialmente por debajo del prepucio. La esmegma resulta de las secreciones de las glándulas de Tyson y aparece como una sustancia blanca, gruesa, parecida al queso. La esmegma acumulada puede convertirse en un medio de cultivo para el crecimiento bacteriano.

Descarte la presencia de ulceraciones, que asientan casi siempre en la mucosa del glande, en su base al lado del frenillo o en el surco balanoprepucial.

c) Inspeccione el meato urinario apretando el glande entre los dedos índice y pulgar y corriéndolos suavemente hacia atrás, para exponer el meato.

Normalmente el meato urinario está libre de drenaje y secreciones. Si se detecta alguna secreción debe cultivarse. Si el hombre expresa historia de secreción uretral, pero no se revela por esta maniobra, pídale a él que exprima con sus dedos el cuerpo del pene, de la base a la punta. Si aparece alguna secreción uretral, esta debe cultivarse.


PALPACIÓN

Debe ser ordenada y comparativa. Comprende de manera sucesiva:

– Palpación del pene (opcional).
– Palpación del escroto.
– Palpación de la túnica serosa vaginal.
– Palpación del testículo y del epidídimo.
– Palpación del conducto deferente y del cordón espermático.

– Palpación de la uretra esponjosa.
– Palpación de la próstata, las vesículas seminales y las glándulas de Cowper.
– Palpación de la uretra membranosa y prostática.
– Palpación de los ganglios de las regiones inguinales.

La palpación del pene es opcional en niños u hombres jóvenes asintomáticos. Palpe el cuerpo del pene con su dedo índice y pulgar y precise la existencia de dolor o de alguna masa. No deben palparse masas a lo largo del cuerpo del pene y normalmente, este no es doloroso a la palpación, ni cuando se aprieta suavemente para acceder al meato.

PATOLOGÍAS DEL PENE

Hidrocele.
  Es la acumulación patológica de líquido seroso en el interior de una cavidad en el cuerpo humano. Popularmente se lo conoce como «quiste de agua», aunque este término es inapropiado debido a que lo que se acumula no es precisamente agua.
  El tipo de hidrocele más común es la hidrocele testis, la acumulación excesiva de fluido en el cordón espermático, entre las dos capas de la túnica vaginal que recubre el testículo y la cara interna del escroto. En el hidrocele congénito el aumento de volumen puede verse acompañado de una hernia inguinal.

Varicocele
 El término varicocele se refiere a la dilatación de las venas 
del cordón espermático que drenan los testículos, las cuales se vuelven tortuosas y alargadas.









Torsión del testículo. 
Puede confundirse con lesiones primarias de testículo y epidídimo. El comienzo súbito del dolor testicular en personas por lo demás sanas debe hacer sospechar la torsión. El testículo está aumentado de volumen y es muy doloroso. La palpación del cordón  demostrará el engrosamiento y en ocasiones el arrollamiento. La torsión del testículo es una urgencia critica y la operación rápida puede evitar el infarto.

HERNIAS INGUINALES.
  Hernia es la protrusión de cualquier tejido u órgano intraabdominal o ambos a través de las capas de la pared abdominal.
 Existen diversas causas por las que se puede producir una hernia, dependiendo también de diversos factores y de la región anatómica de que se trate.
Existen cuatro tipos de hernias inguinales:
1.- Hernia inguinal indirecta.
2.- Hernia inguinal directa.
3.- Hernia crural.
4.- Hernia supravesical.
La Hernia Inguinal Indirecta
Es la que protruye por fuera de los vasos epigástricos o sea por el anillo inguinal interno.

Manifestaciones clínicas:
  En muchas ocasiones pueden ser asintomáticas y pasar desapercibidas y, cuando empiezan a crecer, el paciente puede tener una sensación de pesantés o de estiramiento, o puede referirnos que siente una tumoración a nivel del sitio de la hernia, por lo que si es una hernia inguinal, será sobre dicha área, sentirá dolor sobre todo asociado al aumento de la presión intraabdominal, como por ejemplo, al levantar cosas pesadas o al hacer ejercicios físicos, inclusive el dolor se puede irradiar hacia el testículo, al hacer la exploración física, debemos realizarla primero con el paciente de pié y luego en decúbito dorsal, primero examinaremos el lado sano y después el afectado para poder distinguir la diferencia que existe entre los dos lados.
  En el hombre, en quien las hernias inguinales indirectas son más frecuentes, podemos examinarlos mejor, ya que podemos introducir el dedo índice a través del conducto escrotal hacia el anillo inguinal externo, con lo cual vamos a palpar el cordón espermático, el mismo anillo inguinal superficial, en este momento le pedimos al paciente que puje (o que tosa), y si existe una hernia inguinal indirecta, el saco herniario nos va a rechazar el dedo hacia la región escrotal.
  Podemos hacer una prueba para tratar de distinguir entre una hernia inguinal directa y una indirecta.En el momento en que tenemos el dedo índice a nivel del anillo inguinal superficial, colocamos la otra mano y presionamos sobre el anillo inguinal interno, con esto provocaremos la oclusión del anillo inguinal interno y por lo tanto no se introducirá el contenido (epiplón o asas intestinales) al saco herniario, por lo que no se producirá rechazo del dedo hacia el escroto.
  Por lo general la hernia inguinal directa no sigue el trayecto del cordón espermático y solo produce abultamiento a nivel del piso inguinal, pero en algunas ocasiones llega a ser tan grande que puede confundirse.
   La hernia crural es más frecuente en la mujer y siempre protruye* por debajo del ligamento inguinal o sea por abajo del pliegue de la ingle.
Cuando se presenta una hernia inguinal incarcerada, cuyo contenido es una asa intestinal, el paciente va a referir dolor a nivel de la hernia y nos señalará que el saco herniario es irreductible, además va a presentar los datos de una oclusión intestinal (nauseas, vómito gástrico que más tarde se hará intestinal, habrá distensión abdominal así como constipación, es decir imposibilidad para defecar y canalizar gases).
  En caso de que persista el atrapamiento del asa intestinal, puede presentar compromiso vascular de dicho segmento, es decir, presentará congestión venosa y disminución de la irrigaciónEn la hernia estrangulada vamos a encontrar una asa intestinal con compromiso vascular, por lo que esta asa ya va a estar necrosada e incluso puede estar ya perforadapor lo que si esto persiste, entonces nos encontraremos con una hernia estrangulada.


lunes, 18 de marzo de 2013


EXAMEN DE ABDOMEN

    EXAMEN DE ABDOMEN
  La técnica del examen abdominal varía según las molestias que sufre el paciente y el proceso patológico que se investiga. Diversas maniobras de gran importancia al valorar un abdomen agudo o una lesión demostrable o sospechada se omiten en la exploración corriente. En consecuencia, vamos   estudiar separadamente el examen de elección, la valoración de los datos patológicos, e examen de vientre agudo  el examen de abdomen operado.

    El objetivo principal de este examen es comprobar que no hay u tumor abdominal y que las vísceras no están aumentadas de volumen o en posición anormal.
  Lo fundamental para el examen es lograr que el paciente este relajado y sin molestias. Cabeza y rodillas deben estar apoyadas en ligera flexión; las manos deben hallarse a los lados. Para lograr una perfecta  relajación  tiene importancia proteger adecuadamente  las partes desnudas, especialmente en la mujer.

    Inspección

  Observese la posición que adopta el paciente. En caso de cólicos intensos, no podrá quedarse acostado y tranquilo; sí hay infección peritoneal estará inmóvil con sus rodillas flexionadas a pesar el intenso dolor. Obsérvese el expresión de su cara y la frecuencia respiratoria. Vigilese en particular la separación de los músculos rectos, la ausencia de los movimientos respiratorios normales y el peristaltismo visible.



Auscultación

   El examinador debe conocer bien los sonidos peristálticos normales. Cuando se sospecha abdomen agudo, el peristaltismo puede estar aumentado, disminuido o ausente. Se admite que no hay peristaltismo cuando no pueden percibirse ruidos peritoneales auscultando durante varios minutos. La ausencia de peristaltismo significa que hay íleo paralítico por irritación peritoneal difusa. El peristaltismo aumentado suele manifestarse en tres formas:

1.         El Borborigmo intenso y casi constante que varía de intensidad para sin caracteres definidos se observa en la gastroenteritis aguda o en los trastornos digestivos por transgresiones dietéticas. Este tipo de peristaltismo no tiene ritmo definido y presenta variaciones sin relación alguna con las molestias intestinales del paciente.
2.          Menos comunes, pero mucho más importantes, son los ruidos producidos por las contracciones rítmicas de los intestinos en la obstrucción mecánica aguda. En este el vientre está silencioso entre los períodos de cólico, cuando se perciben borborigmos de intensidad creciente; llegan hasta un máximo para disminuir luego gradualmente hasta que sólo perciben unos pocos retintines ligeros. El paciente percibe los espasmos dolorosos que aumentan y cesen con la actividad peristáltica. Una vez oído, el crescendo peristáltico rítmico de la obstrucción mecánica aguda no puede confundirse.
3.       En la obstrucción parcial crónica del intestino delgado bajo y en las fases de recuperación de una inflamación peritoneal difusa se perciben gorgoteos sonoros y ruidos de retintin cuando pasa asas dilatadas y llenas de líquido sufren contracciones periódicas. Este tipo de peristaltismo no tiene carácter rítmico; a veces se acompaña de contracciones abdominales.


Palpación

   Se comienza por indicar al paciente que tosa. En caso de inflamación peritoneal aguda esto suele despertar un brusco dolor abdominal agudo localizado en la zona afectada. Es extraordinariamente importante investigar este "dolor por la tos" y hacer que el paciente indique con un dedo el punto exacto donde le duele. Esto localiza la zona de inflamación antes que el examinador llegue a tocar el abdomen. Por lo tanto, podrá dejar la palpación de esta zona para cuando esté completado el examen del resto del abdomen.

  Descubrimiento de un espasmo y distinción entre espasmo voluntario e involuntario. Es esencial no causar molestia al paciente. Las manos del examinador han de estar calientes.

   La rigidez total de ambos rectos indica irritación peritoneal difusa. El espasmo segmentario de un recto se encuentra al comienzo de la peritonitis. Sin embargo, como no hay compartimientos que limiten el desplazamiento del líquido peritoneal hacia un lado del abdomen, la rigidez amplia que afecta a un músculo recto en toda su longitud, con flaccidez completa del otro, no puede depender de peritonitis o irritación peritoneal. La rigidez unilateral amplia es de origen reflejo y se observa acompañado al dolor renal agudo.

  La palpación simultánea d ambos músculos rectos tiene valor para determinar el grado y carácter del espasmo abdominal.

   Limitación de la zona de hipersensibilidad. La hipersensibilidad causada por trastornos como la apendicitis aguda o la colecistitis aguda se halla localizada estrictamente a la zona inmediata al órgano interesado, a menos que haya peritonitis que se esté extendiendo. Esta observación sólo puede lograrse efectuando palpación cuidadosa y delicada con un solo dedo. La palpación con toda la mano puede dar una falsa impresión de zona de hipersensibilidad, ya que no permite la localización precisa. Para localizar la hipersensibilidad también puede utilizarse la percusión ligera del abdomen.

   Descubrimiento de una masa. Una vez el examinador ha localizado exactamente la topografía de la zona dolorosa sin causar dolor. Ha determinado, asimismo, de presencia e intensidad del espasmo muscular. Después intenta palpar el abdomen más profundamente; la rigidez verdadera de la musculatura lo hará imposible. Puede ser extraordinariamente difícil identificar órganos o masas, incluso en ausencia de rigidez, si hay hipersensibilidad exquisita. Sin embargo, por palpación muy delicada sin causar tanto dolor que produzca espasmo voluntario, el clínico experimentado puede delinear perfectamente los bordes de masas dolorosas, como una vesícula biliar a tensión o un absceso apendicular.

   Siempre será bueno palpar el vientre agudo por segunda vez después que el paciente ha recibido morfina, y de nuevo en la mesa de operaciones después de la inducción anestética. Observando esta regla muchas veces se descubrirán masas que habían pasado inadvertidas. También permite valorar de manera más precisa la índole de las masas ya descubiertas.



Percusión del abdomen

   La percusión delicada es útil para localizar una zona de hipersensibilidad. A veces también revela una zona inesperada de macicez coincidiendo con hipersensibilidad; esto hará sospechar una masa hasta entonces inadvertida que desplaza los intestinos. Los signos de desplazamiento de la macicez dentro del abdomen pueden establecer el diagnóstico de hemorragia intraabdominal y otros.



PATOLOGIAS ABDOMINALES

Apendicitis Aguda

   Inflamación aguda del apéndice cecal, que produce abdomen agudo en la fosa iliaca derecha.








  Las manifestaciones de esta enfermedad son innumerables. Puede simular casi todos los demás procesos abdominales agudos. Las diferencias de localización del apéndice, y de extensión e intensidad del progreso del proceso inflamatorio, explican la gran variedad de síndrome clínicos.


Úlcera gástrica


   Los signos físicos varían según la etapa de la enfermedad. El colapso puede dominar el cuadro si el paciente se examina poco después de iniciado el proceso. El paciente tiene color ceniza, sufre mareo, transpira y se queja de dolor epigástrico o retrosternal intenso. Es común la hipotensión, pero la frecuencia del pulso generalmente no es mayor de 100. Por examen físico los datos más manifiestos son la retracción del epigastrio, la rigidez de manera de la musculatura abdominal, el dolor generalizado, el dolor por tacto rectal y la ausencia de peristaltismo.

  El estado del paciente parece haber mejorado si se observa algo más tarde o si el dolor se alivió con medicación. Se recupera el color, para estado sincopal y la presión sanguínea se normaliza. La frecuencia del pulso puede no estar muy aumentada, pero generalmente el pulso rebota, es lleno y más rápido que al comienzo del proceso cuando el paciente parecía hallarse en colapso. Un pulso filiforme y muy rápido no es característico de peritonitis que comienza; es signo tardío de la misma.

   Hay que insistir en cierto puntos como signos de perforación anterior libre de una úlcera gástrica o duodenal. La rigidez es de madera. La retracción del epigastrio por contracción de los rectos abdominales y del diafragma suele observarse en personas delgadas. El abdomen parece tener una faja que lo comprime. Puede estar disminuida o haber desaparecido la macicez hepática. El timpanismo por delante del hígado tiene poco valor, ya que muchas veces depende de gas que existe en asas de intestino delgado.





Peritonitis

   Inflamación del peritoneo producidas por bacterias o sustancias irritantes, que se introducen en la cavidad abdominal por una herida penetrante o por la perforación de un órgano digestivo o reproductor.

   La peritonitis difusa aguda se manifiesta por signos tan importantes que procede describirlos como una entidad nosológica.

   El paciente se ve grave y ansioso. El observador perspicaz descubrirá palidez facial y un ligero movimiento de las alas de la nariz, incluso en las primeras etapas del proceso. El pulso suele ser frecuente, casi siempre por encima de 100, lleno y saltón. En la peritonitis avanzada se vuelve débil, rápido y filiforme. Sin embargo, se ven excepciones, y no hay que dejarse engañar por un pulso lento. En el paciente de constitución fuerte quizá no esté perturbado el sistema circulatorio por la infección y la pérdida de plasma a la cavidad peritoneal, que produciría choque en una persona asténica y delgada.

  El paciente peritonítico está acostado, inmóvil,de preferencia en decúbito lateral, con los muslos ligeramente flexionados para relajar la musculatura abdominal. Cualquier movimiento resulta doloroso. Esta postura es la opuesta de la que se observa en pacientes con cólicos abdominales, quienes no pueden permanecer quietos durante las crisis de dolor.

   La observación del abdomen tiene gran importancia. Muy pronto se vuelve escafoideo y retraído, sobre todo nivel del epigastrio. Este aspecto depende del espasmo de los músculos rectos y de la limitación de movimientos del diafragma. El abdomen no presenta los movimientos respiratorios normales; parece lleno, con ligera prominencia del ombligo a medida que aparece la distensión; cuando es intensa es rara y debe considerarse signo muy tardío o demostración de una intestinal asociado.


Diverticulitis Aguda

   Divertículo: es una dilatación sacular de algún tramo del tubo digestivo. La diverticulitis es una inflamación de estos.

   La diverticulitis causa dolor difuso y suele haber signos de peritonitis local, incluso en las primeras etapas de la enfermedad. Es frecuente descubrir una masa palpable en el cuadrante inferior izquierdo o en la pelvis. Más raramente produce obstrucción aguda del color, y estos signos y síntomas pueden o distinguirse de los que se observan en caso de carcinoma cólico. Una masa inflamatoria en el flanco o en la ingle puede ser producida por la perforación de un divertículo. Este puede abrirse directamente en la vejiga urinaria.



Tomado de : Dunphy y Botsford Propedeutica Quirúrgica.
 Imágenes tomadas de : www.google.com.do 

domingo, 17 de marzo de 2013



INSPECCIÓN DEL TORAX



Limite Superior:
Por delante el relieve del borde superior del manubrio esternal y ambas clavículas.
Por detrás una línea trazada entre ambas articulaciones acromio claviculares pasando por la apófisis espinosa de la 7ª cervical
Límite Inferior:

El límite inferior está representado por el relieve del reborde costal y apéndice xifoides, extendiéndose por detrás hasta la 12ª costilla.
Limites Laterales:

Estos límites externos no son absolutos respecto del contenido interior de la cavidad, ya que ambos vértices pulmonares sobresalen parcialmente por encima hacia el hueco supraclavicular.
Asimismo la forma abovedada del diafragma por debajo determina un plano de superposición entre los contenidos torácico y abdominal desde las regiones mamarias hasta el ombligo.
INSPECCIÓN DEL TORAX

  1. En la primera aproximación al examen físico del paciente es posible evaluar alteraciones generales de valor diagnostico. Algunos Ejemplos son:
  2. El estado de nutrición, que puede llegar al grado de caquexia en el carcinoma broncógeno y en la tuberculosis crónica extendida
  1. La cianosis por insuficiencia respiratoria
  2. El aleteo nasal y la utilización de los músculos esternocleidomastoideos en la crisis asmática.


La inspección del Tórax se divide en dos:

  1. Estática (en reposo)
  2. Dinámica (Durante movimientos respiratorios)



Tórax Estático

Se procede para detectar la presencia de deformidades del tórax ya sean adquiridas o congénitas. 

Deformidades congénitas del tórax

  1. Tórax acanalado.
  2. Tórax piramidal
  3. Tórax piriforme
  4. Tórax paralitico
  5. Tórax en embudo
Tórax enfisematoso o en tonel:

la caja se deforma por la hiperinsuflación permanente en el enfisema pulmonar, con aumento a predominio del diámetro antero posterior desproporcionadamente.








Tórax cifoescoliótico:

 La exageración de la curvatura a concavidad anterior en la columna dorsal (cifosis) habitualmente se combina con la desviación lateral de la misma (escoliosis). Éstas pueden ser congénitas o adquirirse por lesiones óseas como las fracturas vertebrales, o bien como vicio postural. 







Tórax Dinámico

Sirve para precisar las características de los movimientos respiratorios en lo que se refiere a su frecuencia, ritmo, amplitud y simetría.


Tipos de Respiración normal

En niños)
Frecuencia respiratoria Al nacer: 44 R/M
5 años: 26 R/M
15-20 años: 20 R/M
20-25 años: 18 R/M
25 A 30 años: 16 R/M
Mayores de 40años: 18 R/M 


Los sonidos obtenidos se caracterizan como: 

Sonoridad (resonancia): el ruido es grave y retumbante, como el golpe sobre el parche de un tambor. Corresponde a la mayor parte del tórax, incluyendo el esternón y la columna vertebral. 

Matidez: seco y apagado, de corta duración. Para conocerlo, el aprendiz puede percutir el muslo o la masa del deltoides. Un punto intermedio entre sonoridad y matidez es la submatidez.

Timpanismo: sonido con cierto timbre musical y resonante. Corresponde a grandes cavidades con aire. 


Causas de matidez: 

  1. Atelectasia
  2. Condensación
  3. Derrame pleural
  4. Causas de hipersonoridad o timpanismo
Neumotórax 
   Es la presencia de sangre en el espacio existente entre la pared torácica y el pulmón (la cavidad pleural).
  Generalmente está causado por lesiones torácicas, (arterias) pero puede haber otras causas, tales como cáncer pulmonar o pleural, o incluso cirugías torácicas o del corazón.
  En una lesión traumática con un objeto contundente, una costilla puede herir parte del tejido del pulmón o de una arteria, causando que la sangre entre en el espacio pleural, en el caso de una lesión cortopunzante o una herida de bala, puede haber compromiso de pulmón. Un hemotórax puede ir asociado con un neumotórax (entrada de aire en el espacio pleural), y dependiendo de la cantidad de sangre, el hemotórax puede complicarse con un estado de shock.
  • Los síntomas del hemotórax son: dificultad para respirar, dolor torácico, ansiedad o inquietud, frecuencia cardíaca acelerada, Hipotensión arteria, piel  pálida
  • y húmeda, Respiración rápida y superficial
  El tratamiento consiste en estabilizar al paciente, detener la hemorragia y extraer la sangre del espacio pleural, sin embargo, también se debe considerar la sangre, es decir, emplear la sangre extraída del tórax como una transfusión. Además se debe tratar la causa del hemotórax, pero en el caso de una lesión traumática, dependiendo de la gravedad, la simple colocación de un tubo de drenaje es suficiente, sin necesidad de una cirugía. El pronóstico es casi siempre favorable dependiendo de la causa del hemotórax y de la rapidez con la que se aplicó el tratamiento.
Sonoridad en Plano posterior

De modo general la sonoridad es menor que en el plano Anterior.
Región escapular: la menor sonoridad.
Región interescapulovertebral: sonoridad mayor.
Región infra escapular: la sonoridad máxima.
Octavo espacio intercostal derecho: submate o mate,
por la presencia del hígado.
Sonoridad en Plano lateral

La sonoridad aquí es intensa. En el lado derecho disminuye hacia abajo por el hígado y en el lado izquierdo se hace timpánica por la presencia del estómago y el Ángulo esplénico del colon.

Percusión de los huesos del tórax

  1. Clavícula. Sonora, menos en el tercio externo por la presencia de masas musculares del hombro.
  2. Esternón. Sonora en el manubrio y el cuerpo. Mate en el
  3. apéndices xifoides, por la presencia del hígado.
  4. Columna vertebral. Sonora desde la vértebra cervical VII hasta la dorsal XI. Tiene valor en las pleuresías, porque desaparece dando un sonido mate.
  5. En la columna escoliótica aparecen dos áreas de su matidez opuesta a la convexidad lateral de la columna.
BIBLIOGRAFIA:
Tomado de : Dunphy y Botsford Propedeutica Quirúrgica.
                     Imágenes tomadas de : www.google.com.do